Valía.


Vuelve a atacar la amnesia
Que desprecia mi cabeza
Restando las certezas 
Que crecen en mi memoria.
Vuelve a llamarme “escoria”
Que tus ojos me enajenan,
Se ha vuelto esa condena
Mi pena más transitoria.

No resto, sumo fobias.
Por placer me he vuelto escoria.
Soy el diamante en bruto 
Que con humo es otra historia.
Porto un traje de luto
Porque en vida me ejecuto
Tiran flores de loto
Dentro el ataúd que habito.

Son ritos de anarquía
Proscritos de mil valías
Y aunque de mi partían
En mi ser no estaba escrito
Caer en lo infinito 
Pa' llenar mi alma baldía
Que a nada le temía 
Por eso pasé a ser mito.

Entradas más populares de este blog

Raíces.

Encierro.

Evasión.