Desenfreno en la Estación.
Miro desde las escaleras de la Estación Cisneros la autopista que conduce al sur de la ciudad. Es hora pico. La fluctuación, el pitido y el tránsito de vehículos está en pleno auge. Enfrente veo la Iglesia del sagrado corazón de Jesús y el Pueblito Paisa, mis últimas observaciones antes de ingresar a la Estación. Esta, se llena cada vez más y más de personas y tengo la premonición de que este puede ser el sitio predilecto para mi siguiente jugada. Doy 5 pasos breves, lentos, hasta la línea amarilla que indica no pasar. Giro 180° para ver la expresión de todos los que me rodean, impolutos, desatentos, sumidos en un desconocimiento fatídico. Llevo una Magnúm. 44 que vi en la afamada película Taxi Driver, un bolso con un libro de tapa dura y un cortaviento de doble fax, que me ayuda a guardar cuatro paquetes de municiones y, aunque haya 2 agentes de policía vigilando desde la estafeta de Reglamentos que hay en la Estación, cargo el arma sin pudor, a la vista de todos los presentes distraí...